Sánchez Agulló renueva su certificado de calidad ISO 9001:08
Julio 16th, 2010

El Serraje proviene de la capa inferior de una piel resultado de haberla dividida de forma mecánica. La capa superior, con el dibujo del poro, recibe el nombre de piel plena flor, mientras que la inferior con la fibra del animal, es en muchas ocasiones erróneamente llamada piel ante.
El serraje, principalmente debido a su accesible precio, suele emplearse en muchos tipos de zapatos, zapatillas, botas y accesorios como bolsos, carteras o cinturones. Por este motivo estamos hablando de un tipo de piel que se utiliza muy habitualmente para la fabricación de calzado, marroquinería y confección de prendas de vestir.
Pero, ¿sabemos cuidar correctamente este tipo de piel como es el serraje? A continuación os damos unas recomendaciones y consejos para el cuidado de este tipo de curtido:

Cepillado, Limpieza y Mantenimiento del Serraje en el Calzado
Con un cepillo metálico podemos limpiar suciedad como polvo o tierra de unos zapatos y sacudirlos a continuación para eliminar toda este tipo de suciedad, al menos en parte. Posteriormente buscaremos la caída natural de la felpa del serraje para proceder a cepillarlo adecuadamente buscando la dirección del pelo. Cuando tratamos con serrajes afelpados, simplemente pasando la mano por encima apreciaremos el correcto sentido de su pelo.
Sin embargo en ocasiones podemos encontrarnos con un serraje algo desgastado debido a su uso continuado, para conseguir recuperarlo sugerimos realizar lo siguiente:
Apliquemos el vapor de agua resultante de hervir un poco de agua. Una tetera es el recipiente adecuado ya que el vapor que emana de la misma, sale perfectamente controlado y procederemos a acercarle el calzado llevando cuidado y tomando las adecuadas precauciones para no quemarnos con el vapor. Luego, dejaremos que el serraje se seque de forma natural y cuando esté completamente seco, cepillaremos el calzado utilizando un cepillo de cerdas de metal.
Para evitar que el calzado pierda su forma, en el supuesto que se haya humedecido en exceso, la mejor solución es hacer bolas de papel de periódico e introducirlas en el interior del zapato para que el par de calzado adquiera la forma de su horma mientras se va secando. Nunca forzar el secado del serraje aplicándole una fuente de calor ya que podría encojer y dejar arrugas o marcas.
En el supuesto que el serraje esté manchado con cola o pegamento, un trozo de caucho crepé es la mejor herramienta para eliminar cuaquier resto de cola o adhesivo. En el supuesto de no disponer de crepé, un trozo de pan seco puede hacer la función.
Curtidos Sánchez Agulló dispone dentro de su oferta de serrajes, de una gran variedad de acabados y grosores:
Serrajes afelpados para calzado, Serrajes afelpados engrasados para calzado, Serrajes afelpados y resinados para calzado, Serrajes afelpados con estampación de manchas de animal o Serrajes para la confección de prendas de vestir como chaquetas o cazadoras.
En el proceso de la curtición, la piel de los animales constituye el material de partida para la preparación del cuero. La piel en bruto se obtiene de toda clase de ganado vacuno como toros, bueyes, vacas, y terneros, además de las pieles de oveja , pieles de cabra, pieles de cerdo, pieles de caballo y muchas pieles especiales de animales salvajes, animales acuáticos y reptiles. Además de estos tipos de animales que sirven para la elaboración de los curtidos, hay que añadir los animales peleteros, animales salvajes y aquellos criados en granjas, cuyas pieles se emplean para ser curtidas y por lo tanto valoradas.

Desecado de Pieles durante la curtición del cuero
La piel fresca recién obtenida, contiene un 50-70% de agua y por lo tanto debido a esta alta humedad, puede propiciar el crecimiento de bacterias que inicien y provoquen su descomposición. Para evitar, que la piel se estropee, la mejor solución para la conservación de la piel consiste en disminuir su humedad por debajo del 30% con lo cual detenemos el crecimiento de las bacterias que ocasionan la descomposición del cuero. Por este motivo, desecar el cuero hasta un 12 ó 15% de agua o una eliminación completa del agua mediante tratamiento con sal es suficiente para su conservación.
Una agua más limpia, un medio ambiente mejor
La piel se suele curtir con cromo: el elemento químico utilizado para revestir otros metales con un acabado brillante que no pierde el lustre. Por medio del curtido de la piel con sales de cromo se obtiene un cuero suave y flexible que se puede teñir en múltiples colores.
El vertido de cromo en las aguas utilizadas para procesar las pieles se ha visto reducido en más de un 90% al limitarse la cantidad de estas sales a la mínima imprescindible para mantener la calidad que los consumidores esperan en un producto de cuero.

Pieles vegetales que respetan el medio ambiente
Una alternativa energética a los productos de desecho
Sólo un 20% del total de la piel de un animal se convierte en cuero.
En la actualidad, el exceso de grasa y tejidos que queda tras el proceso de curtido se convierte en plantas de “biogás” que utilizan un proceso de fermentación para transformar estos efluentes en una fuente de combustible alternativa.
También se han desarrollado tecnologías para convertir los despojos de piel no curtidos en subproductos orgánicos como gelatina, pegamento y otros productos proteicos.
En algún tiempo, la utilización de grandes cantidades de agua constituía una parte importante de muchos procesos de curtido. No obstante, desde el momento en que el agua se ha convertido en un recurso escaso en algunas partes de Europa, la industria del cuero ha hecho todo lo posible para modificar unos métodos en su día contaminantes.
Durante las últimas décadas, la ciencia ha ayudado a la industria de la piel a reducir su consumo de agua en más de un 60 por ciento. Esto se ha logrado por medio del desarrollo de técnicas de limpieza nuevas, la utilización de procesos discontinuos en lugar del aclarado y una gestión del agua más eficaz.
Por desgracia, la industria de la piel puede ser un factor a tener en cuenta en la calidad deplorable del aire en las cercanías de las tenerías locales. Uno de los problemas de la industria ha sido la utilización de disolventes orgánicos en la etapa de acabado de las operaciones de transformación.

Pensamos en Verde por el medio ambiente
La ciencia ha ayudado a este sector a reducir la emisión de disolventes orgánicos en un 90 por ciento para la mayoría de los tipos de cuero. Esto se ha logrado a través de la introducción de unos sistemas de mayor eficacia combinados con acabados ecológicos innovadores.
Pelo hoy, abono orgánico mañana
En los procesos de transformación de la piel, uno de los primeros pasos es la eliminación del pelo utilizando un agente desintegrante como el sulfuro. Este desecho orgánico se acumula en las aguas residuales que se envían a la depuradora local.
La ciencia ha desarrollado un nuevo proceso que reduce los residuos producidos durante el apelambrado en un 50%. En lugar de disolver el pelo que cubre la piel, éste permanece intacto y puede ser utilizado como abono por los agricultores. De este modo, se ha conseguido reducir el uso de productos sintéticos alternativos que ayudan al crecimiento de los cultivos.
Fuente: http://www.euroleather.com
El curtido de las pieles es uno de los oficios más antiguos de la humanidad.
Tuvo su origen cuando el hombre primitivo se dio cuenta de que un animal ofrecía algo más que alimento. Nuestros antepasados prehistóricos utilizaban las pieles de los grandes mamíferos como prendas de abrigo que los protegían de las inclemencias del tiempo.
No obstante, si no se le aplicaba ningún tratamiento, la piel del animal empezaba a deteriorarse con rapidez, a pudrirse y a desprender malos olores. Así pues, nuestros antepasados encontraron formas de detener este proceso natural para evitar que sus ropas se volvieran inservibles, incluso insoportables.

Tintado Manual de Pieles en Africa
Pensemos en el modo en que estos descubrimientos primitivos tuvieron lugar. Un trozo de piel que permanecía unos días expuesto al sol se volvía tieso y duro, pero se libraba de ese olor tan desagradable.
Una mejora prehistórica importante fue el curtido al humo. Las pieles se utilizaban como material de construcción para tiendas y cabañas. El humo del hogar conservaba (curtía) el cuero e incrementaba su resistencia a los elementos. Este método estaba muy extendido entre los indios americanos para hacerse sus tepées y sus tiendas indias y todavía hoy sigue siendo muy popular en algunas regiones de China.
Otro invento de éxito fué el curtido vegetal. Probablemente, todo empezó cuando las pieles se introducían en un charco de agua rodeado de árboles. Trozos de madera, corteza y hojas flotaban en el charco que contenía “agentes” naturales o químicos que curtían la piel. Este tipo de tratamiento predominó en la industria de la piel hasta el siglo XIX cuando surgió el proceso de curtido con cromo.
Durante la Edad Media, la actividad de las curtidurías se organizó de una forma muy eficaz. Se concentraban en áreas específicas en donde las materias primas (pieles, acceso al agua) abundaban en grandes cantidades. Muchas curtidurías se han ido ubicando en las mismas zonas de Europa durante más de 500 años.
No se produjeron demasiados cambios en los procesos de transformación de la piel desde la Edad Media hasta finales del siglo XVII. Pero los avances en la química del siglo XIX resultaron vitales para el desarrollo de la industria, especialmente el curtido con cromo, que utiliza las sales de cromo para curtir las pieles de los animales, así como también el uso de enzimas y muchos otros descubrimientos.
En un primer momento, la ciencia del curtido de la piel tuvo un carácter accidental. En el pasado, el curtido aprovechó las mejores técnicas de un oficio de carácter agrícola y las transformó en una industria moderna. En la actualidad, la investigación y el desarrollo constituyen un proceso sistemático que maximiza los beneficios de la piel de origen animal como un recurso natural importante, al mismo tiempo que minimiza el impacto sobre el medio ambiente.
En el futuro, la industria europea de la piel continuará desarrollando tecnologías limpias e innovadoras que aportarán soluciones a desafíos ecológicos, estéticos, de seguridad y rendimiento de gran complejidad.